"Days Of Hope And Dreams", por Frank Stefanko

PRESENTACIÓN:

<<A menudo informal, pero siempre íntimo, "Days of Hope and Dreams" revela imágenes tempranas e inéditas de Bruce Springsteen como sólo un amigo y confidente podría capturar de él.

Criado en un ambiente de clase trabajadora en Asbury Park, Nueva Jersey, Springsteen ha sido por más de tres décadas uno de los artistas y cantautores más influyentes del panorama musical. Nacido y criado como él en una familia de la clase trabajadora de Nueva Jersey, el fotógrafo Frank Stefanko se cruzó en la vida de Bruce Springsteen gracias a su presentación por parte de una amiga en común, la cantante Patti Smith. Su primer encuentro derivó en una relación de trabajo de sesiones fotográficas entre 1978 y 1982, y dió como resultado la producción de las portadas de los álbumes "Darkness on the edge of town" y "The River".

Ahora, por primera vez, 88 imágenes procedentes de una selección de cientos de fotografías sacadas del archivo de Frank, salen a la luz. "Days of Hope and Dreams" presenta una inolvidable selección con las más personales y sinceras instantáneas tomadas durante el tiempo que él y Bruce compartieron juntos, acompañadas de muchas de sus anécdotas e historias fruto de su trabajo y relación>>.

INTRODUCCIÓN, por Bruce Springsteen:

<<En 1977, me encontraba en el backstage de un concierto de Patti Smith y me dijo: "Hey, deberías mirar de hacerte las fotos con este chico, Frank Stefanko." Me contó que era un viejo amigo suyo que trabajaba de carnicero en una fábrica del sur de Nueva Jersey, y que como fotógrafo era realmente bueno.

Por entonces yo estaba ultimando los detalles de "Darkness on the Edge of Town", así que hice una llamada al número de Frank. Una mañana de invierno conduje mi Corvette del '60 hacia el sur, en Haddonfield, Nueva Jersey, y ese mismo día hicimos nuestra primera sesión en casa de Frank.
Si no recuerdo mal él tomó una cámara prestada y se fabricó un improvisado biombo negro para utilizar de fondo, y conseguir así imágenes un poco más oscuras. La imagen de portada en Darkness fue tomada en el dormitorio de Frank, y otras fotografías de exterior serían tomadas días más tarde en el jardín de su casa o en las calles de Haddonfield.

Las fotografías eran frias. Frank tenía una manera de deshacer y rechazar cualquier rasgo de celebridad, logrando encontrar la manera de hacerte encontrarte a ti mismo delante del objetivo. Él buscaba fotografiarte dentro de sus estrictos límites auto-impuestos, pero dentro de esos límites él creó un completo y realizado mundo -un mundo que yo sentía que conectaba profundamente con los caracteres sobre los que escribí en Darkness. Las fotografías ausentes de grandeza, su franqueza, su dureza, eran lo que yo buscaba para mi música en aquel momento.

Frank siempre inmortaliza tu vida interna. Él deja mostrar todas tus imperfecciones externas. Sus fotos tienen pureza y poesía a la vez; había algo de humor en esa conjunción. Tras las secuelas de "Born to Run", el descifró muchos de los conflictos e ideas que surgían dentro de mi en términos como: ¿Quien soy? ¿Hacia dónde voy ahora? Él me mostró a la gente sobre la cuál escribía en mis canciones. Me mostró la parte de mí que aún seguía en cada uno de ellos>>.

Capitulo 1: Introducción


<<La primera vez que escuche a Springsteen fue en la radio. La cadena local de FM estaba retransmitiendo un concierto en directo desde el "Main Point Coffehouse" en Bryn Mawr, Pensilvánia. Esa tarde el Dj anunció a un artista llamado "Bruce Springsteen and The E Street Band". Empecé a escuchar a escuchar una música bastante discreta, que contaba con una desgarradora guitarra y una contundente sección rítmica. Este chico, Bruce Springsteen, cantaba con su voz sonidos salvajes con los que realmente me identificaba.

Entre canción y canción, bruce contaba historias de veranos en Freehold, New Jersey, cuando el vivía allí. Contaba que solía asomarse por la ventana de su habitación para observar la gasolinera que quedaba al lado de su casa, dónde los chicos del pueblo aparcaban sus maquinas y hablaban de coches y chicas.
Él también hablaba de los veranos pasados en aquel pequeño pueblo, cuando compaginaba los dias de llevar camisetas blancas y los de ponerse el mono de trabajo, con esos en que escapaba de vez en cuando hasta la orilla de Asbury Park, o hasta allí dónde se encuentran los pinares y pantanales de New Jersey.

Durante la retransmisión de aquel concierto pensé: "Dios mio, ese soy yo!". Las palabras de Bruce evocaban todos aquellos instantes de la vida de un adolescente que ha crecido en New Jersey, o igualmente en cualquier otro pequeño pueblo de los Estados Unidos. Bruce tocaba aquellos acordes, y todos aquellos sentimientos familiares vinieron hacia mi através de la radio de forma alta y clara.
La banda sonaba ferozmente combinada con aquellos grandes solos de saxo. Todo aquello, simplemente me absorbió. Toda la música que había estado escuchando hasta ese día de repente me pareció inadecuada en comparación con este nuevo sonido. Era algo diferente, como si hubiese sido hecha para mí. Aquella era la música que insconcientemente, siempre había querido escuchar.

Por aquel entonces aún estaba loco por encontrar algun disco de aquella nueva banda, y le dije a mi amiga Patti Smith, la cuál pronto se convertiria en una fuerza musical revolucionaria en su estilo, "Fíjate en este tio, Bruce Springsteen, algún dia llegará a ser una estrella. Tiene un gran potencial" le dije.
Por aquel entonces Patti y yo estudiabamos juntos en la escuela del estado de Glassboro (actualmente llamada Rowan University) en el sur de New Jersey. Mucho tiempo después, luego de trasladarse a Manhattan, ella conoció a Bruce en una fiesta y le habló acerca de "ese chico" del sur de Jersey, el cuál predijo años atrás que Bruce Springsteen llegaría a ser famoso.
Entonces Patti empezaba a ser conocida en Manhattan por sus lecturas poéticas en la iglésia de St. Mark. Ella frecuentaba ese lugar junto a William Burroughs, Robert Mapplethorpe, Lou reed, John Cale, y muchos otros artistas neoyorquinos. New York estaba lista para Patti, y ella lo estaba para la Gran Manzana. Estuvo moviendose mucho por locales underground de la ciudad, pero no fué hasta unos pocos años después, que dió el salto con su álbum debut "Horses" en 1975.
Unas semanas después de haber hablado de mi a Bruce en aquella fiesta, Patti me envió su primer álbum "Greetings From Asbury Park", en el cuál Bruce había escrito en la contraportada: "Para Frank, mi mayor fan, según Patti. B.Springsteen".

Años después, Patti estaría en la Record Plant de Manhattan trabajando en un nuevo álbum llamado "Easter". Bruce se encontraba a su vez en un estudio vecino trabajando tambien en lo que sería "Darkness On The Edge Of Town". Por aquel entonces él estaba buscando imagenes ya que aún no tenía ningua preparada para la portada de su futuro disco.
Parece ser que él había estado ojeando muchas fotos que yo había tomado a patti, y que él le pregunto a ella quién las habia realizado. "Las hizo el mismo chico que me habló de ti por primera vez mucho tiempo atrás, tu fan del sur de Jersey" le contestó Patti. "Bien" respondió Bruce, "podría fotografiarme a mí también? sabes si estaría dispuesto a trabajar conmigo?.
Ella entonces me llamó y me preguntó: "Quieres fotografiar a Bruce Springsteen? le han gustado las fotos que me hicistes, y él anda buscando hacerse nuevas fotos, asique le he dado tu telefono para que lo habléis". Inmediatamente le dije a Patti que estaba interesado.

Pasaron tres meses, y yo había estado en Nueva York las veces suficientes como para entender que después de ese tiempo, si no se había materializado aún ninguna conversación de trabajo era porque sencillamente no la iba a tener. Pensé que la conversación que mantuvieron Patti y Bruce debió ser solo un simple cruce de palabras sin mayor importáncia. Fue entonces cuando una noche sonó el telefono de mi casa, y una voz vagamente familiar dijo:

-"Hey Frank, veamonos y hagamos algunas fotos juntos"
-"Quién és?, pregunté yo"
-"Bruce"
-"Qué Bruce?"
-"Springsteen, recuerdas? el amigo de Patti"
-"Oh, claro!"

Estuvimos riendonos un rato, y le pregunté si quería que yo me desplazase hasta Nueva York , o si prefería venir él mísmo hasta Haddonfield, New Jersey, dónde yo vivía. Bruce dijo, "Ya iré yo allí". Me preguntó que debía llevar, y yo le dije que serían neceseraios varios cambios de ropa ya que podríamos trabajar con distintas poses, escenarios y cualquier otra cosa.

Unos pocos días después alguien llamo a la puerta de casa, Era invierno y aún había nieve en las calles, Una vieja camioneta Chevy Pick-up estaba aparcada en frente, y Bruce esperaba en la puerta de mi casa sosteniendo una bolsa de supermercado llena de viejas camisas, camisetas y pantalones vaqueros. Ese era su vestuario, todo ello embutido en una bolsa de papel...>>

Bueno, hasta aqui os traduzco por hoy, espero que os haya gustado, y si quereis que siga solo teneis que pedirmelo y mañana os colgare la continuación de este fragmento

<<.Por Aquel entonces, Sheila, mi mujer y la madre de mis hijos, aún vivía. Bruce entró en nuestra casa, se sentó en la sala de estar, y el mismo se presento a Sheila y a mis dos hijos Keith y Lee. Le traje algunos de mis álbumes de fotos, y estuvo mirando muchas fotos como para hacerse una idea de lo que hacia yo. Estuvimos hablando de todo, familia, música, fotografía, arte, y sobre la vida misma.

Entonces empezamos a tomar algunas fotos. Yo usaba una Mamiya RB67, una cámara de formato medio de 6 x 7 centímetros. Era mi cámara favorita. Además le adapté un zoom de dos y un cuarto de lente doble, sacado de una Nikon de 35 milimetros que tome prestada de un amigo. Tambien usé otros formatos de cámara pero la principal era la RB67 (la cuál, por desgracia fue robada años después en la ciudad de Nueva York).

Hacía poco que nos habíamos mudado a esa casa, así que no estaba completamente amueblada aún. Habían muchos rincones libres y algunas grietas en la pared, por lo que nos dedicamos a vagar por la casa buscando escenarios donde fotografiar. Cuando veíamos lo que parecía ser un ambiente natural para una fotografía nos deteníamos y Bruce probaba diferentes poses, o hacia una serie de gestos, como inclinarse o apoyarse contra la pared. Simplemente tomábamos pequeñas viñetas, usando varios ángulos y distintos enfoques de luz para simular emociones. Lo fotografiamos todo. Pero además estaba ese extraño forro de papel floreado que forraba las paredes de la casa cuando la compramos. Alguien dijo más tarde que era el forro de pared mas famoso del mundo. Sheila dijo, "Ese es nuestro papel floreado de pared, esa es nuestra habitación". Nunca después lo cambiamos y lo cierto es que quedaba muy bien.

Trabajábamos el día entero y parte de la noche. Cuando Bruce volvió al día siguiente, Domingo, tomamos más fotos dentro y alrededor de la casa. Solíamos encontrar un sitio, o una esquina o cualquier otro lugar, y sencillamente decíamos, hagamos una composición de fotos en este escenario. Bruce, como un actor natural, solía posar correctamente en la escena. Como James Dean posando en un portal a su manera, o Clint Eastwood caminando por la calle, Bruce tenía una cierta facilidad para meterse en la escena, posando él mismo, y sabiendo en todo momento lo que la imagen estaba transmitiendo. Solíamos probar diferentes versiones de una pose, y el siempre daba todo lo mejor de si por conseguirlo.

Al final de cada sesión fotográfica diaria estábamos exhaustos, Ambos, modelo y fotógrafo trabajamos juntos para encontrar ese climax y sentimiento instantáneo que culminaba con la captura del flash en una pose cristalizada. Entonces esa culminación termina al apretar el botón de diparo de la cámara, pero vuelve a empezar en la siguiente toma, y así una y otra vez. Bruce trabajó de esa manera incansablemente.
Y es que bruce Springsteen tiene una increíble ética de trabajo. Él puede trabajar desde primeras horas de la mañana hasta altas horas de la noche. Para él todo forma parte del paquete final, del arte. Se trataba de conseguir hacerlo todo perfectamente, y si no era así, de volver atrás y empezar de nuevo hasta conseguirlo. Sólo entonces el resultado seria aceptado para ofrecerlo al público.

Pienso que Bruce se sentía muy seguro en Haddonfield. Se sentía cómodo con mi familia y conmigo, a pesar de que tuvimos un "percance" respecto a nuestra discreción con Bruce, cuando Sue Danton, una amiga de mi mujer y vecina nuestra, llamó a la puerta para pedirnos, entre otras cosas, una taza de azúcar. Realmente nos quedamos impresionados con ese bien calculado plan para conocer a Bruce Springsteen así que decidímos invitarla a entrar en casa. Bruce se le acercó y la estrecho con un fuerte abrazo, para darle un gran beso cariñoso después. Nos reímos juntos viendo como la mujer se marchaba "flotando" calle abajo, desmayándose durante su camino de vuelta a casa.

Íbamos caminando, los dos solos, por las calles buscando lugares dónde fotografiar. La gente que se cruzaba con nosotros solía darse la vuelta y decir, "No, no puede ser, ese no puede ser Bruce Springsteen caminando por las calles de Haddonfield" Solían encogerse de hombros sin darle mucha importancia y seguían caminando. Solíamos salir bastante "ilesos" de nuestros paseos por las calles del pueblo. Se puede decir que el vecindario era seguro.
La foto de Bruce junto al polo giratorio del barbero que aparece en la portada de éste libro fue tomada en frente de la barbería de Frank en Haddonfield. La barbería aún sigue allí.

Bruce solía venir a Haddonfield en un vehículo diferente cada vez. Después de su visita inicial en aquella vieja camioneta Chevy, al día siguiente, Domingo, el llegó en un deportivo Chevy del '60 (la foto de Bruce, junto a dicho coche aparecería años mas tarde en el disco Greatest Hits). Creo que aquel coche era su capricho y disfrute personal. Estaba cargado, tenía aspecto agresivo, con ese coche recorrió la Ruta 9 y el New Jersey Turnpike (autopista de peaje). Me imaginé en la piel de Bruce, cruzando el peaje bajo aquel gigantesco cartel de la "Exxon", a altas horas de la noche (in the wee, wee hours), recopilando ideas para sus canciones mientras escuchaba el rugir de aquel poderoso Corvette.>>

<<.Bruce era un modelo perfecto; Tenía lotes de facetas diferentes, y era un tipo muy animado. Durante las largas sesiones fotográficas descubrí otra de sus grandes facetas: Su gran habilidad para actuar. Trabajar con él era profundamente satisfactorio en ese aspecto, él instintivamente sabía en todo momento como actuar delante del objetivo.

En "Darkness on the edge of town", Bruce presentaba importantes temas referentes a la clase trabajadora, como el hombre de familia, y la lucha interna del ser individualizado. Era un álbum con un gran significado para él. Por ello en todo momento buscó que cada apartado del mismo estuviese bien hecho, desde las letras y el trabajo de grabación en el estudio, hasta la producción del empaquetado del álbum.
Pero también estaba muy interesado en el proceso fotográfico, por lo que me pidió si podía venir a la sala oscura y ver los negativos que serían finalmente revelados.
Por aquel entonces mi casa tenía un ático sin decorar, el cuál convertí temporalmente en un estudio de revelado. Coloqué unas puertas horizontalmente sobre potros que usé como mesas para el equipo, y telones de material oscuro que colgué en las paredes para usarlos como fondos para las fotografías. Básicamente me había construido un estudio portátil para mi ampliador "Besseler" y las mezclas químicas. Revelé la película de fotos con todas las sesiones realizadas hasta el momento. Para ello puse un negativo en negativo en blanco y negro de 6 x 7 centímetros en el ampliador de imágenes y proyecté la película sobre papel fotográfico de 16 x 27 pulgadas.
Mientras sumergía el papel en la bandeja de revelado, Bruce miraba el proceso sobre mi hombro, observando y esperando. Entonces poco a poco su imagen apareció materializada.
Bruce se apoyó sobre mi hombro y dijo: "Frank, esto es magia"
"No es magia, es una reacción química", contesté.
"No, no, es magia"

En aquella época Bruce y yo teníamos muchos encuentros. Cuando nuestro primero contacto finalizó con las sesiones fotográficas de Haddonfield en 1978, me desplazé en coche hasta Manhattan. Había una fuerte tempestad de nieve en Nueva York y New Jersey, por lo que dejé el coche en las afueras de Manhattan y tomé un taxi hasta el centro de la ciudad, donde Bruce paraba. Le llevé todos los revelados y Bruce dijo, "Perfecto, echémosle un vistazo". Las tiramos todas por el suelo, y una vez esparcidas Bruce se levanto e hizo un pequeño gesto de admiración (una señal perfecta). Pensé, "Bien, este tío sabe valorar el trabajo bien hecho". Empezó a observar detenidamente cada imagen. Nos sentamos y discutimos sobre los detalles de cada fotografía. Él quería saber si podría retocar ésta o hacer algo para que parecieran más oscura. Se involucró muchísimo en conocer la técnica gráfica y la fotografíca. Entonces solía volver al estudio, volvía a revelarlas y se las presentaba de nuevo a Bruce.

Bruce disfrutaba observando el proceso de mi trabajo, y yo disfrutaba viendole tan involucrado en su música. Caminado por la calle, alguna vez se ponía a leer en voz alta alguna señal o cartelera cinematográfica, entonces repetía o añadía algo al eslogan, y quizás se reia. Pero habiendole visto trabajar, tenía claro que él de alguna manera procesaba las palabras llenando algún pensamiento de su memoria para algún uso futuro.
Me asombraba el cuidado que mostraba a su arte y a sus grabaciones, así por cómo se comprometía en todo lo que hacía, no solo en el proceso de escribir grandes canciones y tocarlas, sino también con cada faceta referente a la presentación de su arte. Bruce vive a través de todo aquello que él produce, me refiero a sus propias letras, su música e imágenes y hasta en el texto incluido en el disco o CD. Todo ello forma parte de quién es él.

La fotografía finalmente usada en la carátula de "Darkness on the edge of town", fue tomada en la habitación de mi casa, en Haddonfield. Bruce la eligió de entre el grupo de fotografías pertenecientes a la primera sesión de fotos que realizamos el primer dia de su visita a Haddonfield. Era una imagen sincera que evocaba un sentimiento que el pensó que era adecuado para el álbum. Entonces teníamos un grupo de imágenes diferentes de la misma escena. Utilizamos la de Bruce llevando una chaqueta de piel negra sobre una camiseta blanca en la portada, y una con sólo la camiseta puesta en la contraportada. Su pelo estaba enredado, y tenia un poco de barba. Un aspecto que tenía similitud con el de Al Pacino en el film "Dog Day Afternoon".
Bruce volvió al norte de New Jersey y luego se movió de aquí para allá hasta tener el álbum completamente finalizado>>.

<<Una semana después de su primera visita a Haddonfield, Bruce volvió a mi casa con la E Street Band. "Meter" a la banda al completo en mi sala de estar fue algo verdaderamente asombroso. Imagina por un minuto estar en tu modesta casa, acompañado por tu familia, entonces imaginate observando alrededor de la sala de estar un minuto después y ves a Steve Van Zandt sentado en tu sofa, a Bruce Springsteen de pié en la puerta haciendo bromas para mantener el ambiente distendido, a Clarence Clemons en un rincón jugando al ajedrez sobre tu mesita para el café, y al resto de la banda relajandose durante la reunión. Recuerdo lo que pensaba mientras todo eso sucedía, "¿Es esta mi salita de estar o es el paraíso del Rock & Roll?".>>

<<Después de un mini sesión fotográfica en mi casa con la banda al completo, salimos a dar una vuelta por el vecindario. Un entusiasta musical y amigo mío, Bill Shellow, más conocido como "Mr. Music", poseiá una cafetería-restaurante llamada "Shellow's Luncheonette" la cuál llevaba abierta desde finales de los '40 y principios de los '50, en un lugar llamado "East Camdem".

Llamé a Bill y le dije, "Manten el local abierto, voy a pasarme por ahí con Bruce Springsteen y la E Street Band".
"Frank, ¿estas seguro de lo que dices?"
"No, realmente es así"

Bueno, he de decir que finalmente me creyó. Así que Bill cerró el local al público ese día, y nosotros invadimos el pequeño y "Rockabilly" restaurante pasado de moda. Hacíamos fantásticas fotografías con la banda mientras Bill cocinaba filetes con queso para todos. (Una de esas fotografías tomadas en el restaurante aparece en el libreto de "The Essential B.S. Box CD").

Todos esos grandes músicos son sencillamente tipos normales, Cuando Max Weinberg, Steven Van Zandt, Clarence Clemons, Roy Bittan, Danny Federico y Garry Tallent se reúnen juntos sobre el escenario, trabajan como una firme y única unidad, pero cuándo los conoces por separado descubres que todos ellos son distintos, personalidades diversas con sus propios caracteres e intereses. Bruce se "juntó" con muchos de estos chicos cuando rondaba los diez y pico o veinte y pocos años. Si echas un vistazo a la fotografía de la banda que aparece en su segundo álbum "The Wild, the Innocent & the E Street Shuffle", la cuál fue tomada en una casa de playa por David Gahr, tienen exactamente el mismo aspecto con respecto a quienes realmente son. Son solo un grupo de chicos que han acompañado a Bruce durante años, desde Aburrí Park hasta bares musicales de la costa de Jersey. Ellos y su música han crecido juntos a través de los años.

Pero Bruce es de lejos, el líder, el instigador y el trovador del grupo. A veces te encuentras con un gupo de gente, sentados esperando a que abran el estudio para un ensayo, o entre pausas de descanso, o en un tren o autobús de camino a una actuación, en el cuál siempre hay alguien con algo interesante que decir para sacar a los demás del aburrimiento. A Bruce le encantaba contar salvajes y extrañas historias con finales extraños. A veces te quedabas absorbido por sus historias solo para comprender que el se estaba quedando contigo. Pero otras veces esas historias eran ciertas; nunca sabías cuando se trataba de un caso u otro.
Bruce y Steve Van Zandt se "picaban" el uno con el otro todo el tiempo, y podían llegar a molestarse de verdad entre ellos. Aun así los dos son viejos amigos con un inexplicable entendimiento mutuo sobre lo que es divertido y lo que no.

A Bruce le encantaban las máquinas de "Pinball", y en el restaurante de Bill había irresistible máquina del millón. En esta fotografía en la que Steve observa como juega Bruce, Bruce está realmente concentrado en el juego. Recuerdo que a finales de aquel año, tuve el honor de jugar al pinball con Bruce en una gran máquina doble en Times Square, después de la cuál por cierto, Bruce confirmo su talento para jugar al Pinball. Estábamos matando el tiempo entre una y otra sesión fotográfica en Nueva Cork, pero el daba toda su energia en el juego. Me di cuenta de que ya fuera tocando una guitarra, escribiendo una canción, actuando en directo, ayudando a un amigo, o jugando al Pinball, Bruce nunca hacia las cosas a medias>>.

NEW YORK CITY, 1978


<< Las sesiones fotográficas en Nueva York comenzarían semanas mas tarde, hacia finales de Febrero y principios de Marzo. Todo el tiempo transcurrido entre las sesiones y el procesamiento de las fotografías fue una tarea muy entretenida para mí. Entonces teníamos listas las cuatro sesiones realizadas en Haddonfield con Bruce solo por una parte y con la banda al completo por otra, cuando Bruce me llamó y me propuso volver a Manhattan para hacer unas cuantas fotos en un tejado de la ciudad.

Hicimos una sesión durante el día y otra por la noche en el tejado del edificio de la "Record Plant", situado al este de la calle 44. Durante el atardecer, nos encontramos con escenarios realmente bonitos en aquel gran tejado con el "New York City skyline" de fondo, así que tomamos algunas fotos con toda la banda. Donde quiera que mirara, habían chimeneas enladrilladas, rascacielos con tejados alquitranados, y excelentes vistas y ángulos con la ciudad de fondo.

En horas avanzadas de la tarde, mis ayudantes Billy y Benny, y Bruce y yo nos tomamos un descanso y bajamos hasta Times Square para echar unas partidas al Pinball. Después comimos algo en una casa de filetes y luego esperamos para contemplar la puesta de sol tras el horizonte.
La banda al completo volvió al tejado esa noche, y yo tomé algunas fotos de las calles y alrededores, las cuales eran bonitas de fotografiar.

Después de la sesión en el tejado, me centré en plasmar diferentes partes concretas del edificio, de la misma manera que lo hice durante las sesiones realizadas en mi casa de Haddonfield, buscando encontrar unos pocos escenarios en los cuales hacer una composición de imágenes con Bruce. Hicimos algunas fotografías en los pasillos del edificio trabajando de esa manera.

Una vez finalizó la sesión y la banda estaba recogiendo para volver a casa, Bruce se fue solo al estudio y me pidió que le acompañara. Él simplemente se sentó delante del piano y tocó las más increíble versión espiritual del "Heartbreak Hotel" de Elvis que jamás había escuchado. Eran solo Bruce y el piano, el piano y Bruce. Me sentí realmente privilegiado de poder ser el único presente en el estudio de sonido aquella noche.

Bruce admiraba muchísimo la música y el estilo de Elvis. Él contaba historias de cuando intentó colarse en Graceland para poder ver a Elvis. Muchos de los moviemientos que él hace sobre el escenario, especialmente esas flexiones de rodillas, son como las de Elvis, aunque actualmente ya no las hace tanto como lo hacia a finales de los '70. Bruce respetaba el hecho de que Elvis, con sus acampanados, camisetas blanca y chaqueta de cuero, era un original gran artista de rock & roll en sintonía con su tiempo. Pero a diferencia de Elvis, Bruce era bueno entre 1978 y 1982, y aún hoy lo es >>.


PHILADELPHIA, PENNSYLVANIA, 1978-NYC, NEW YORK, 1980

<< Tomé estas fotos de Bruce y la E Street Band durante el "Darkness on the Edge of Town tour". Aunque no estaba autorizado a tomar fotografías en el Spectrum de Philadelphia, por aquellos días podías llevar tu cámara a un concierto y nadie decía nada. Yo me llevé la mia y tomé fotos desde mi asiento situado en las primeras filas. Incluso a pesar de que Bruce no lo permitió, no pude resistirme a capturar partes de la actuación con mi máquina. Ver a esos chicos actuar en directo era increíble.

Antes de un concierto, Bruce se queda tumbado en un sofá, quieto y reservado mientras reflexiona sobre cosas. Entonces, como si se tratase de una explosión de luz, él se transforma sobre el escenario. Durante las más de tres horas y media de show, él mantiene una energía constante que toca a todos y cada uno de los asistentes de ese teatro. Él es el show. Él emite una cantidad de energía tal, que hace levantarse de su asiento incluso a la persona que está sentada en la otra punta del estadio.

El concierto en el Spectrum fue un gran show. Como ya había visto otras actuaciones, conocía la coreografía y muchas de las rutinas. Tenía el conocimiento de cómo Bruce y la banda se movían en el escenario, por lo que estaba en ventaja a la hora de inmortalizar sus actuaciones en el instante pefecto. Sabía cuando Bruce iba a saltar, realizar un movimiento o darse la vuelta >>.

<< Entonces, en 1980, Bruce contactó conmigo y dijo, "Vamos a coger algunas de las fotos de Darkness on the Edge of Town y las usaremos para The River". Él había estado pensando en ello durante dos años. Me siento muy agradecido de que Bruce sintiera que las imágenes que creamos en aquella primera sesión en Haddonfield, fueran dignas de ser usadas en dos álbumes. Sabiendo pues ya que la foto de portada de su nievo disco ya existía, durante la conversación, una gran avalancha de imágenes de Bruce vino a mi cabeza. Por aquel entonces Bruce se encontraba en California mezclando "The River". Cada uno teníamos una serie de contactos con el otro, y tres mil millas de separación entre ambos. Él solía darme directrices o pedirme si podía hacer esto u otro con cierta fotografía. Entonces solía meterme en mi estudio de revelado durante toda la noche para revelar todas las imágenes requeridas por él y así al día siguiente pudiera evaluarlas. Volvíamos a tras y adelante trabajando de esta manera durante dos semanas hasta que finalmente la portada de "The River" emergió. Durante esas sesiones a larga distancia a través del teléfono trabajando para "The River", Bruce me dijo que él y Jimmy Wachtel, el director artístico de aquel momento, tenían las fotografías que les envié. Imaginé a los dos mirando cada fotografía hasta haber encontrado la que pensaron que debía ser la que representara la portada del álbum: Un extremadamente acercado primer plano en blanco y negro sin ambientación, en el que Bruce simplemente te miraba fijamente con agudizados ojos de sinceridad.

Una vez el álbum fue lanzado y Bruce salió de gira, recibí muchas entradas para verle actuar en el Madison Square Garden. Muchos años antes, yo había estado repartiendo fotos mías en el "Chelsea Hotel" del este de la calle 23 de Manhattan, intentando buscar el reconocimiento de alguien. Mis amigos artistas que vivían en "SoHo" fueron testigos de verme moviéndome de aquí para allá, tomando fotos de ellos y de los alrededores de la ciudad. Cuando conseguí una media docena de entradas para ver a Bruce en el Madison Square Garden, invité a todos mis amigos de Nueva York a venir conmigo.

Cogímos todos un taxi, y cuando pasamos por el Garden, mi amigo Zamba dijo, "Frank! Mira, mira!" Toda la fachada de un edificio estaba "forrada" con un póster de la cara de Bruce en la portada de "The River". Me las arreglé para conseguir quedarme con uno de esos gigantescos posters de la Columbia Records, y aún lo conservo. Debía haber un centenar de esos posters a lo largo y ancho de la ciudad, y Zamba dijo, "Frank, una vez estuviste aquí repartiendo tus fotografías en el Chelsea Hotel, y ahora tu trabajo se ve plasmado por toda Manhattan". Realmente fue emocionante recibir aquel reconocimiento >>.

HADDONFIELD, NEW JERSEY, 1982

<<Bruce volvió por Haddonfield en 1982 pensando hacer una sesión para su siguiente álbum, "Nebraska". Yo aún vivía allí con mi mujer y dos hijos.
Por aquel entonces, Bruce ganaba algo más de dinero y podía permitirse conducir cualquier coche que se le antojara, pero el decidió comprarse un Chevrolet Camaro Z28 azul marino nuevo de fábrica, y el llegó retumbando con él hasta mi casa, en el que sería un fin de semana caluroso para recordar. Recuerdo que después de aquello compraría un aparato de aire acondicionado, creo que solo tenía uno en mi dormitorio.
Intentamos realizar algunas fotografías en el interior de la casa, pero el calor era tan sofocante que salimos a tomar fotografías en el patio y en los alrededores del vecindario.

En aquella época Bruce era ya un personaje muy famoso así que me vi obligado a hacer jurar a mis dos hijos, Keith y Lee, que mantuvieran el secreto de su presencia en nuestra casa. "No se os ocurra decir nunca a ninguno de vuestros amigos que Bruce Springsteen esta en nuestra casa trabajando con papá", les advertí. No queríamos que nadie nos interrumpiera. Mientras tanto, estábamos trabajando en mi salón, tenía la ventana de en frente abierta de par en par, y Bruce se encontraba cambiándose de camisa para cambiar de aspecto en la siguiente fotografía. Entonces dijo, "Frank, quizá sería mejor que corrieras las cortinas". Nos asomamos al exterior y vimos a dos grupos de chicas en frente de mi casa intentando ver a Bruce. No hace falta decir que uno de mis hijos "dejo escapar el gato de la mochila". Aun así Bruce estuvo encantado de firmar autógrafos y fotos a todas ellas, antes de arreglárselas para deshacerse de toda aquella gente.

Una vez concluimos nuestra mini sesión fotográfica por los alrededores de mi casa, decidimos dejar esa zona un rato. Estábamos algo cansados de trabajar toda la mañana, por lo que le sugerí que saliéramos a dar una vuelta en coche en busca de sitios donde fotografiar, como en los campos o en algún lugar de la carretera. Tenía algunos cassettes en el coche, pero todos ellos eran álbumes de Bruce. Como no quería parecer agobiante haciendo escuchar a Bruce su propia música, le dije que se trajera algún cassette de su coche. Nos montamos en mi coche y conducimos hacia los pinares de New Jersey. Las hojas caducas de los pinos que yacían sobre el terreno se cocían al sol, y el aroma que producían envolvía el aire ambiente. Con las ventanillas bajadas y el viento caluroso y fragante entrando, me vino a la memoria una línea musical de la canción "Thunder Road": "Roll down the windows and let the wind blow back your hair".
Conduciendo a través de carreteras secundarias hacia los pantanos de Jersey, Bruce eligió escuchar a Creedende Clearwater Revival.
Imagínate por un momento con la persona que mas admiras en el mundo del rock & roll, y tener la oportunidad de dar una vuelta en coche a través de los pinares de Jersey, con las ventanillas bajadas sonando en directo Creedence Clearwater Revival. Por mi vida que yo no pensé cantar porque no se, pero si que tarareé "Lodi" acompañando a Bruce Springsteen en mi coche. Aquel fue uno de los días más grandes de mi vida>>.

<<Volvimos a casa para seguir trabajando debido a una neblina que se levantó en el bosque y que no nos permitió seguir con la sesión por falta de luz, por lo que quisimos continuar dentro de la casa. Sheila tenía la comida preparada, por lo que hicimos una parada para reunirnos con ella y los niños en la mesa. Durante la comida, no paramos de escuchar una serie de descomunales sonidos bajo la mesa, un compás que iba en aumento por momentos. Los niños estaban un poco "hiperactivos" en aquella época y además parece ser que habían bebido más Pepsi de la cuenta, Sheila entonces soltó un enérgico "¡Dejad de hacer eso!" que para mayor vergüenza suya vino seguido de la respuesta de Bruce: "Oh, vaya, lo siento mucho Sheila".
El pensó que se refería a los "vientos".

Estuvimos trabajando hasta muy tarde aquella noche y Bruce estuvo de acuerdo en quedarse a dormir antes que salir a conducir cansado. A la mañana siguiente intenté, sin mucho éxito, despertarlo temprano porque la niebla aún permanecía por los alrededores y pensé que podría ser un buen ambiente para tomar algunas fotografías. Él finalmente acabó despertándose tarde, y nos sentamos en mi porche. Aún era temprano y el ambiente estaba tranquilo; el pueblo no se había despertado aún. Mis hijos, que jugaban en una pequeña liga condal de Béisbol, practicaban con una pelota en la calle. Yo tenía un viejo columpio de metal en frente de mi porche. Bruce y yo nos sentamos en él, balanceándonos y viendo a los críos jugar.

Sheila salió y le preguntó si quería que le preparara algo para desayunar, a lo que el contestó, "No gracias, solo quiero unas galletas". Nos sentamos en el calor húmedo de una mañana tranquila comiendo galletas "Chips Ahoy" y bebiendo leche fría en el porche de casa, cuando Bruce se giró hacia mí y dijo, "Frank".

"¿Qué, Bruce?" le contesté.
"Puedes estar seguro de sentirte afortunado".
"¿Porque debería sentirme afortunado?"
"Bueno, tienes aquí este porche. Creo que si yo tuviera un porche como éste sencillamente me pasaría el día entero sentado en él".

Fue la forma más sincera de decir, "Esto es bonito. Deberías sentirte agradecido de tener lo que tienes".

Poco tiempo después Bruce compró su primera casa en Holmdel. La cuál creo que tenía un porche>>.

MONMOUTH COUNTY, NEW JERSEY, 1982

<<Bruce había estado trabajando en un proyecto muy personal: un álbum llamado "Nebraska". Por entonces él aún no tenía claro que enfoque artístico iba a darle al álbum, por lo que me invitó a visitar una casa de caballos que había alquilado cerca del río Navesink en el condado de Monmouth, Nueva Jersey, para hacer algunas fotos adicionales para el proyecto. Aunque nunca se usarían en "Nebraska", si que las usaríamos en libros de música acompañando el álbum, pósters, y algunas otras cosas.

Cuando Bruce me llamó para que fuera a Monmouth, preparé mis cámaras y todo el equipo. Caminé por los alrededores de la casa un rato y eché un vistazo por las cercanías del río para familiarizarme con la atmósfera del lugar. Una vez en la casa, fuimos hasta la habitación de arriba, la cuál Bruce utilizaba como un dormitorio, y yo me senté en una gran silla mecedora. Para mostrarme el verdadero sentimiento de "Nebraska", el puso una cinta de cassette del álbum. Lo había grabado en una simple cassette grabadora de cuatro pistas y estaba pensando llevarla al estudio para re-grabarla en condiciones. Al final, la dejaron tal cuál, en el formato original de cuatro pistas, y así fue lanzada finalmente al público.

Me senté sólo junto a Bruce y me enseñó un curioso cuaderno de notas en el cuál había escrito todas las letras de su nuevo álbum. Antes de que hubiese sido lanzado, yo estaba leyendo las letras originales de las grandes canciones de "Nebraska", escritas a boligrafo mientras el álbum entero sonaba y Bruce se encontraba sentado delante de mí. Fue una experiencia maravillosa. Era auténtica música de la tierra de nuestro corazón. Él había estado leyendo mucho a Woody Guthrie en aquel entonces, al igual que también acerca de la asesina aventura violenta de Charles Starkweather, sobre la cuál escribió en una de las canciones de "Nebraska". El escribió sobre la América del chico corriente, del chico trabajador, de la familia de ese mismo chico, y de las dificultades de la clase media Americana.
Al igual que Dylan, Springsteen es un poeta en potencia capaz de escribir tremendas e importantes historias sobre nuestro tiempo. Algunas de las canciones eran reflexivas y otras eran extrañas, pero todas ellas constituían una poderosa poesía para la gente, y pienso que John Hammond de Columbia Records, quien representó a ambos, reconoció ese hecho. En muchos de los primeros trabajos de Bruce, como "Nebraska", la poesía era fluida y el acompañamiento de su guitarra rápido y preciso.

Cuándo la cinta de cassette finalizó, Bruce, muy tranquilamente apagó el reproductor de cassette y preguntó, "¿Que te ha parecido?" Todo lo que se me ocurrió decir fue "Guau! Lo único que puedo decirte es. que si pudiera hacer fotografías la mitad de buenas de lo que son las que tu creas con palabras, entonces, dejaría mi trabajo".
Creo que la chocante fotografía del parabrisas, usada en la portada de "Nebraska" y que fue tomada por David Michael Kennedy, representaba la crudeza y tosquedad que Bruce buscaba -una atmósfera desolada que parodiaba la absoluta desnudez de los personajes sobre los que escribe en el álbum. Pienso que Bruce tuvo una idea correcta de cómo debía ser la imagen de la carátula, y David dio en el clavo.

<<Cenamos juntos aquella noche después de la sesión auditiva de "Nebraska". Nos sentamos en el tejado de su casa, y Bruce me contó una historia acerca de la fiesta de confirmación de su sobrino. Me contó que mientras veía a su sobrino correr a través del césped con su toga de confirmación arrastrándose tras él, "todo lo que podía ver era juventud perdida, juventud perdida". Este tema aparecería en una canción llamada "Glory days", en su futuro álbum "Born in the U.S.A.".

Las letras de Springsteen son visuales y evocadoras -la canción "Mansion on the hill" es un buen ejemplo de ello. Bruce me contaba a menudo que no todas las imágenes representadas en palabras tenían que ser retratadas gráficamente. Cada oyente de "Mansion on the hill" conjura en su mente una imagen diferente de lo que esta escuchando. Cada cuál tiene su propia idea de cómo es el aspecto de esa mansión. Cuando Bruce y yo nos concentrábamos en las imágenes, éstas debían ser igualmente evocadoras. Una vez, hicimos una secuencia en Hopkins Pond, en los bosques de Haddonfield. Esos bosques no eran especialmente densos o amenazadoramente oscuros, pero Bruce me dijo que los bosques debían parecer espesos, oscuros y pavorosos, de la manera en que él los veía. Él tenía ideas muy definidas acerca de cómo usar una composición de palabras para crear una imagen mental, y entonces seleccionar la fotografía adecuada para representar ese estado de ánimo>>.

<<Bruce se mostraba muy orgulloso de su guitarra en las fotos. Una Gibson electroacústica de cuerdas de acero. Le recuerdo mostrándomela. Él, muy, muy cuidadosamente abrió el estuche. Estaba sentado allí, con ese brillo en sus ojos, y dijo, "¿Qué opinas de esto?", el quiso utilizarla en muchas de las fotos, tocándola de forma natural en las poses. Estaba allí delante del objetivo; ¿Por qué no tocarla y quizá canturrear algunas líneas mientras tomamos las fotografías? Haciéndolo de esa manera hizo que Bruce se sintiera más confortable durante las sesiones.

Por 1982, Bruce había alcanzado mucha más popularidad y sus conciertos batían récords de ventas, pero el siempre se sintió cómodo viviendo con ello y tenia grandes dosis de humor. Siempre teníamos tiempo para bromear, reír, y hablar sobre la vida en general, pero yo no podía seguir viéndolo de la misma manera que lo hice en 1978. Me sentía un poco más tímido o quizá temeroso con él. Él era ciertamente mucho más una estrella en 1982 de lo que lo fue cuando empezamos a trabajar juntos en 1978>>.

Traducción: IndianRunner